martes, 29 de julio de 2008

"GAUDÍ", por Josep Francesc Ràfols i Fontanals

   



GAUDÍ, de Josep Francesc Ráfols i Fontanals


“GAUDÍ”



Autor: Josep Francesc Ràfols
FECHA:  1928 1ª edición, en catalán, 1929 2ª en castellano, Editorial Canosa.  En la imagen, 1952, 3ª edición, Biblioteca Biográfica Catalana.

            
                           Josep Francsc Ràfols i Fontanals, arquitecto, profesor, pintor e historiador del Arte y escritor, trabajó como delineante en la Sagrada Familia entre 1913 y 1916 y hasta la muerte de Gaudí en 1926 siguió teniendo contacto con él, siendo uno de sus escasos amigos ya que según Joan Bassegoda Nonell: Gaudí era un hombre bondadoso pero un poco ceñudo.

                            Con humilde perseverancia, Ràfols fue juntando datos para la que fue la primera biografía del arquitecto. La viuda de Ràfols, Magdalena Solé, donó a la Cátedra Gaudí los numerosos trozos de papel donde el escritor iba anotando los comentarios que Gaudí le hacía en sus conversaciones y que fueron la base del libro junto a los propios  recuerdos del escritor.   

                            Ráfols no sólo guardó las palabras de Gaudí para la posteridad. Fue también un cuidadoso archivero que fue recopilando fotografías de la Sagrada Familia y otras obras gaudinianas recogidas en la Escuela de Arquitectura de Barcelona, del Archivo Mas y el Centre Excurionista de Catalunya y en especial por su valor, las realizadas por el profesor Emilio Canosa para su editorial del mismo nombre, una colección de negativos de gran formato en vidrio que fue donada a la Cátedra Gaudí.   

                            Todo el libro de Ráfols es un placer para los amantes de lo auténtico. La misma sencillez vehemente que utilizaba al impartir sus clases, -como recordaba Bassegoda Nonell, alumno suyo-, queda expuesta en su biografía de Gaudí mostrándolo como él lo conoció:

                            … Yo recuerdo a Gaudí, de pequeña estatura y vivísima mirada, tal y como lo vi en mi primera visita al taller de la Sagrada Familia hablando con el señor Eusebio Güell i Bacigalupe. Debía ser época invernal, porque los vapores de eucalipto del perol que había sobre la estufa de petróleo, perfumaban la habitación. La vida de Gaudí era concentrada, casi de anacoreta, cosa que se hacía patente en la sala donde los modelos de escayola para las esculturas  arquitectónicas colgaban de los muros y del techo y donde se preparaba aquella maqueta de “la catedral de los pobres” que los dibujantes de la “colla de Sant Martí” (*) tomaron como modelo (para sus cuadros).
                        
                           Hombre al que se le ha descrito como ...alto, desgarbado y patriarcal, artista y escritor de espíritu franciscano y dulzura propia de un Beato Angélico de Fiesole..., Ráfols escribía lo siguiente en una carta fechada en 1946 dirigida a Bonaventura Bassegoda Musté: 

                                ... Todo lo que en mi vida no precisa ser consagrado a las más imperativas obligaciones familiares, lo dedico a la búsqueda de una bella vecindad de colores o bien de la clarividente justeza de una línea. No sé bien que saldrá de todo ello junto. Ahora estoy tratando de interpretar con el pincel la quinta posición de la danza clásica, interpretada por una valenciana de dieciséis años tunicada de satén rosa. Si no pego fuego a la tela, ya te la mostraré... 

                        Nacido en Vilanova i La Geltrú en 1889, Ráfols falleció en Barcelona en 1965. La documentación reunida en más de 600 fichas la trasladó a los archivos de la Sagrada Familia donde fue guardando todo junto en un único fondo a fin de preservarlo unido. Allí fue destruido junto al mobiliario y los elementos de culto de la cripta, en el incendio de julio de 1936 llevado a cabo por elementos incontrolados.


Anas Mª Ferrin

(*) La Colla de Sant Martí, o Colla del Safrà, era como se conocía al grupo de pintores que entre 1893 y 1896 se reunían a pintar los paisajes del cercano pueblo barcelonés de Sant Martí de Provençals, hoy barrio de Sant Martí, a donde pertenecían entonces los terrenos de la Sagrada Familia. El safrà o azafrán, era una seña de identidad de aquellos artistas por el tono azafranado que utilizaban para enfatizar la luz del sol. Formaban parte de Entre Isidro Nonell, Joaquín Mir, Ricardo Canals, Ramón Pichot, Julio Vallmitjana y Adrià Gual.              

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